domingo, 22 de abril de 2007

Viejo

Quise construir tu abrazo frágil
como un niño construye un castillo de arena
teniendo en cuenta que el mar
duele y no perdona.
Hacerte un inventario de las calles
que no conociste, que nunca habitaste
para ver como pasaba el tiempo y la ciudad.
Tu mano es puente, la proximidad del cariño.
Viejo.
Ya son menos los abrazos que nos quedan.
Y yo, que soy ese niño que hacía
castillos a pesar del mar
trato de construir tu abrazo
con las hilachas de ternura que derramas
aunque el tiempo pase
y con él la ciudad.

3 comentarios:

ojitos dijo...

don ibarra...me quedo con este poema, me provoca mucho eso de construir el abrazo de un ser querido...
te leo.
jocelyn

Ser Aquí dijo...

me gusto mucho este

Amanda Mc dijo...

hermoso